JOSE LUIS CREMADES - OBRA RECIENTE Imprimir E-mail
Jueves, 13 de Enero de 2011 06:56


Exposición Individual.

14 de Enero al 12 de febrero 2011.


José Luis Cremades Milla (Alicante 1979) quiere adentrarnos en los nuevos caminos de su pintura, rutas que se dispersan del mismo cuadro y continúan por el interior del espectador para vincularlo  o envolverlo en una experiencia apasionada y mítica.




La selección que muestra en Material Galería es fruto del trabajo y reflexión tras ser galardonado con la Medalla de Honor Premio BMW y Beca Mario Antolín a la Investigación Pictórica 2010 con la obra “Del desencanto  (Preludios y fugas)”,  y según el jurado es “un estudio de luz dentro de la abstracción, en tonos cálidos (dorados y sienas rojizos) muy tenues. Un juego cromático, valiente y en conexión con uno de los postulados de las Vanguardias más clásicas como Rothko”.

Si su mundo se conectaba anteriormente a una línea que equilibraba las tensiones, ahora se hace mancha vertical desdibujada por la tonalidad de las veladuras, estallando de forma expansiva su armonía cromática para implicar al espectador en persistentes estímulos visuales.

En cada obra hay una intención. La elocuencia del color descubre el mensaje que recorta y limita el espacio.



El conjunto de la exposición se podría inscribir en el enunciado de un intento: desmaterializar el objeto artístico.

Dicho esto y ubicados ante las obras cabría preguntar acerca del carácter de esta desmaterialización, por su relación con el objeto artístico, con cada uno de estos objetos: con Archipiélago, con la serie Noche, con  Diotima, con Medusa y Metamorfosis como con los tres Retratos de Annabel Lee.  En un paso dado desde las obras hechas con anterioridad –y todo paso incluye un avance tanto como un suspenso al menos momentáneo- se progresa en un mayor intento de dejar hablar a la pintura: si nunca la pintura ha pretendido ser otra cosa más que pintura, ahora se sitúa con mayor patencia en un primer plano, adquiere mayor preeminencia y se muestra como tal con mayor fuerza. La técnica ejerce un dominio que libera esa resistencia de lo material que toma la iniciativa y conduce con mayor presencia el proceder del autor. Y aun así parece poderse hablar de desmaterialización.

Es el tal vez en ese momento en que la pintura se pone en primer plano con toda su materialidad cuando la obra deja de ser simplemente algo material, cuando deja de ser un mero objeto. En ese dejar de ser parece instalarse algo indeterminable que rehuye toda conceptualización. Ese algo propio del dejar de ser podría ser denominado, quizá en otro tiempo, lo sublime.

A la concreción irreductible de un color le corresponde el silencio.

David Peidro, diciembre 2010.


Madrid 14 de Enero de 2011

Enrique Seco, Pilar López Alonso y Fany Kano

Comisarios de la exposición

 

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